
Nos sentimos orgullosos y muy contentos de haber contribuido, desde «La Valencia Insólita», al descubrimiento de la desaparecida fuente de la plaza de Benimaclet, reubicada actualmente en el patio de un colegio público de Campanar. Es una investigación que ha contado con los testimonios de vecinos de Benimaclet y de antiguos alumnos del centro, y en la que han participado César Guardeño, Vicent Baydal y Rafael Solaz, grandes historiadores y, sobre todo, compañeros de batallas.
Nuestra colaboración ha sido muy modesta: nos limitamos a «encender la chispa» que puso en marcha la investigación. Cuando pasábamos habitualmente frente al CEIP Comunitat Valenciana, nos fijábamos en una construcción antigua del patio que, claramente, no pertenecía a ese lugar ni por su tipología ni por su antigüedad. Enviamos unas fotografías a nuestro buen amigo César Guardeño, de Caminart, para ver si sabía de qué se trataba. Una de las hipótesis que barajamos fue que pudiera tratarse de un resto de la famosa «tortada» de Goerlich, desmantelada de la plaza del Ayuntamiento de Valencia en 1961.
Tiempo después, Vicent Baydal publicó una foto antigua de la plaza de Benimaclet en la que aparecía la fuente monumental, y eso hizo que César atara cabos y la relacionara con las imágenes que le habíamos enviado. El resto lo completaron los testimonios de los vecinos más mayores del barrio y de antiguos alumnos del colegio, junto con las fotos que aportó Rafa Solaz de la época en la que el terreno del actual colegio albergaba el preventorio de San Francisco Javier. Entre todos obraron el milagro de devolver su identidad a la fuente perdida.
A continuación, adjuntamos el enlace a la magnífica crónica que sobre el hallazgo ha publicado el diario «Noticias Ciudadanas»: https://noticiasciudadanas.com/el-laberinto-fuente-perdida-de-benimaclet/









